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Teatro en Aulas de la 8
Tercera Edad 1
o la alegría de vivir 0
SACRA LEAL 2
egún decía el dramaturgo es- la sorpresa, esa atracción desmedida sea como sea deben ser sentidas y vi-
tadounidense Arthur Miller: por lo desconocido, por lo humana- vidas con la misma intensidad como
“El teatro es tan infinitamente mente presentido, ignorado u olvi- si nos inocularan el alma de aquel al
fascinante, porque es muy acci- dado. Nos gusta la vida con sus luces que estamos interpretando.
Sdental, tanto como la vida”. Es y sombras, por eso amamos el teatro. La tarea no es sencilla pero a poco
así como la actividad teatral se con- Más allá del lucimiento perso- que busquemos en nuestro corazón, o
vierte en un carrusel de emociones nal en el escenario, del temor entre en las tímidas fibras de nuestra memo-
que nos empuja a encontrarnos en el candilejas, de los olvidos temerarios ria, encontraremos que todos hemos
límite del latido, en el propio vértice o las vergüenzas repentinas, existe sido en algún momento de nuestra
del asombro o en el inaudito vértigo una actividad que consigue aunar a vida: un embaucador perfecto como
de la misma existencia. Es así como un nutrido grupo de personas. Per- Don Juan Tenorio, una romántica
el teatro se convierte en un fidedigno sonas que llegan desde distintos cír- empedernida como Julieta, un celoso
espejo donde el ser humano se ve a sí culos sociales, ideologías o edades, desbocado como Otelo o la atormenta-
mismo con la total fragilidad de un pero que a lo largo de un intenso da hija de una Bernarda Alba inquisi-
recién nacido. Escoger un persona- periodo consiguen unir sus fuerzas dora y dictatorial. Desde la Grecia an-
je, bucear en su alma para adoptarla y emociones para un único proyecto: tigua hasta nuestros días, los patrones
como suya, es un acto de total valen- dar luz y vida a un texto escrito que humanos se repiten, se transforman,
tía que traspasa los límites del mero debe convertirse en pura realidad. se reinventan… sobreviven.
trabajo artístico. Las personas que hacemos teatro El teatro es el gran monstruo que
Pero, ¿por qué hacer teatro y, somos privilegiadas ya que se nos funciona a través de esas emocio-
mucho más, en Aulas de la Tercera permite vivir y sentir vidas ajenas. nes y sentimientos que configuran
Edad? La respuesta es bien sencilla: Esas vidas pueden tener cierta simi- la vida. Pero, también, es un acto
nos gusta sentir la emoción y el vér- litud con la nuestra, en otras ocasio- de disciplina y trabajo, tanto grupal
tigo de la propia existencia, el latido, nes son totalmente dispares, pero como individual.
DOSSIER
El amor en los tiempos sin tiempo, 2016. El amor en los tiempos sin tiempo, 2016.
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